• Punteras de acero o composite: Protegen los dedos de los pies contra impactos y compresión.
  • Suela antideslizante: Previene caídas en superficies resbaladizas.
  • Material resistente a perforaciones: Evita que objetos punzantes, como clavos o vidrios, atraviesen la suela.
  • Aislamiento térmico: Protege contra temperaturas extremas, tanto frías como calientes.
  • Resistencia a productos químicos: El calzado hecho con materiales especiales puede proteger contra derrames de sustancias químicas peligrosas.